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Aculturación en las Merindades

publicado a la‎(s)‎ 23 mar. 2016 3:40 por Óscar Ruiz   [ actualizado el 20 abr. 2016 5:02 ]
Hace un tiempo publiqué en las redes sociales, en un grupo de la Merindad de Sotoscueva  el siguiente texto junto con la fotografía que podéis leer más abajo:
“No eres de la Merindad de Sotoscueva (ese es el nombre del grupo) si no sabes qué es el Concejo Abierto.
Mirad la foto, echadle un poco de imaginación y pensad que vivís en el pueblo, que os convocan y que tenéis que tomar esta decisión: ¿sí o no?; y que de vuestro interés o indiferencia, dependerá que se haga”.

El espíritu de un Concejo Abierto, sea simulado o no, no puede ser otro que el de la participación y colaboración. Han pasado varios meses desde que lo escribí y, de la ciento cuarenta personas que leyeron este texto, apenas una docena mostró cierto interés por lo que la conclusión, por abrumadora mayoría, es que a los componentes de ese grupo, les resulta indiferente que se celebre o no un campeonato de bolos en Semana Santa.

Ya sé que unos me diréis que en las redes sociales la gente hace una lectura superficial sin profundizar, otros que si hubiera puesto una paella o una puchera ferroviaria la cosa hubiera cambiado -¡no lo dudéis! - pero lo cierto y claro es que es muy significativo del brutal proceso de aculturación que sufre las Merindades, y digo de toda la comarca porque, precisamente, es en la Merindad de Sotoscueva en donde más se juega a los bolos pero no nos engañemos, debido solamente a la iniciativa de cuatro o cinco personas altruistas. 

No me gusta ser pesimista. Jóvenes vendrán que defenderán su cultura pero es hora de que los ayuntamientos y las escuelas hagan una profunda reflexión y tomen conciencia de la situación si no quieren ver pronto como se pierde un rico patrimonio etnográfico inmaterial.

 
Óscar Ruiz, marzo 2016.