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Categoría de veteranos

publicado a la‎(s)‎ 19 dic. 2017 4:38 por Óscar Ruiz   [ actualizado el 20 dic. 2017 6:03 ]
Los jugadores federados de Bolos Tres Tablones actuales son en su mayoría personas de cierta edad por lo que es lógico que, en las COMPETICIONES OFICIALES, se cree una categoría específica de VETERANOS que acorte su distancia de tiro (a 9m. por ejemplo) pero, sin embargo, no existe: ¿Cuál es la razón? 

No se puede confundir un campeonato de las fiestas de un pueblo 
en el cual, para recuperar el juego, a veces se hace una discriminación positiva (los ancianos, las mujeres o los niños tiran desde más cerca) con un campeonato oficial que afecta a deportistas federados exclusivamente. En este último caso, como es lógico, la distancia debería ser igual para todos los que participasen en la misma categoría. Algunos, sin embargo, como ya les cuesta llegar, pretenden acortar la distancia de tiro para todos modificando el reglamento, en lugar de asumir su edad y crear, como sería lo más acertado, una categoría de veteranos diferenciada. Hace unos años ya consiguieron reducir la distancia oficial para un jugador de 1ª o 2ª en medio metro pero ahora quieren acortar esa distancia aún más y me parece lamentable

Estoy seguro que no todos los veteranos piensan así pero aquellos que lo promueven ¿acaso no son conscientes de que desvirtúan el juego?, ¿no piensan en los jóvenes?, ¿no piensan en el futuro? 

Creo, sin embargo, en la necesidad de hacer cambios que refuercen la belleza intemporal de los bolos, que recuperen lo mejor del pasado pero que, a la vez, hagan de este juego un deporte atractivo para nuestros jóvenes, en este siglo XXI.

Cuando los Bolos Tres Tablones se convirtió en deporte en 1970, nuestro juego imitó lo que ya existía reglamentado en la Federación Española de Bolos; es decir, copió ideas de las competiciones oficiales del Bolo Palma cántabro, reduciendo la rica variedad de nuestro juego a tirar, en jornadas maratonianas, ochenta bolas, unas a la mano y otras al pulgar. El tiempo ha demostrado, sin embargo, que estos campeonatos tienden a la monotonía y son poco atractivos para el público en general y para algunos jugadores, entre los que me incluyo, en particular. 

Hace falta nuevas ideas: control del peso, reducción del tamaño, bolas comunitarias, enseñanza en las escuelas… y campeonatos atractivos mucho más cortos que se acerquen, en su espíritu, a la riqueza imaginativa de una divertida partida tradicional. Creo que ese es el CAMINO más acertado y que este recorrido debe promoverse desde dentro, desde el interior de las Merindades.

Óscar Ruiz, diciembre 2017.