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Proyecto de reforma del Campeonato de España de Bolos: por un campeonato más divertido, justo y espectacular

publicado a la‎(s)‎ 19 ago. 2015 1:44 por Óscar Ruiz   [ actualizado el 5 jul. 2017 3:07 ]
Para crear debes ser consciente de las ‎tradiciones‬, pero 
para mantener las tradiciones debes de ‎crear‬ algo nuevo.
 (Carlos Fuentes).

Cuando se convirtió en deporte en 1970, nuestro juego imitó lo que ya existía reglamentado, es decir, copió ideas de las competiciones oficiales del bolo palma cántabro, reduciendo la rica variedad de nuestro juego a tirar, en jornadas maratonianas, ochenta bolas, unas a la mano y otras al pulgar. El tiempo ha demostrado, sin embargo, que estos campeonatos tienden a la monotonía y son poco atractivos para el público en general.

Modificaciones propuestas:

1.- Bolas colectivas y control del peso máximo. En otro artículo argumenté los motivos.

El peso máximo no debería exceder de 5,5 kg. y el diámetro no debería tampoco sobrepasar los 25 cm.

Las bolas deberían estar pintadas en tres colores.  Hasta 4,6 kg. de rojo, hasta 5,1 kg. de azul y hasta 5,5 kg. de negro, por ejemplo.

Dicen que el buen jugador tira con una piedra pero si alguno no se adaptase a las” agarraderas” de las bolas colectivas, podría aportar al campeonato cuantas bolas quisiese, pintadas en los colores señalados, siempre y cuando fueran supervisadas y aprobadas por los árbitros. La aportación de estas bolas sería considerada como una donación y pasarían a ser propiedad de la organización que las emplearía en sucesivos campeonatos.

2.- Se clasificarían directamente para el campeonato de España los jugadores que vencieran en sus respectivos clubes como todos los años. El resto de jugadores, fueran federados o no, tendrían una oportunidad la mañana o la tarde previa al día del campeonato. Tirarían dos bolas a bolos y se clasificarían aquellos jugadores que hicieran 12 bolos. Los federados no pagarían y los no federados pagarían una pequeña cantidad (si al final obtuviesen algún premio en metálico se les descontaría el coste de la licencia). No sería necesario vestir de blanco y pantalón azul porque sería un freno para muchos jugadores ocasionales y, sencillamente, los necesitamos.

3.- El campeonato que propongo puede parecer complejo pero, en realidad, es sumamente sencillo porque reproduce toda la diversidad que nos podemos encontrar en una partida pudiendo tirar a cualquiera de las tres cureñas. Este campeonato está pensado, eso sí, para una bolera de cemento pulido como son, por otra parte, todas en las que se juegan los campeonatos de España.

La anchura del terreno del juego de bolos es de 6 metros. Respetando los 40 cm. de los bordes laterales como indica el actual reglamento(la longitud de un bolo), dividiría la distancia entre el final de las cureñas y el cas de bajada(birle) en tres zonas: B (baja), M (media) y A(alta) y seis rectángulos(1, 2, 3, 4, 5 y 6), dos por cada zona.

Nunca se sabría el sitio exacto de los micos. Una persona, un niño por ejemplo, arrojaría  antes de comenzar el campeonato un bolo,... de manera aleatoria a cada zona B, M y A, tres bolos en total. Se señalaría el mico en el sitio preciso, de cada uno de esos tres rectángulos, en donde hayan caído los bolos (plantándolos por su base) y en los sitios equivalentes de sus rectángulos opuestos (seis en total) para que el campeonato esté perfectamente equilibrado tanto para zurdos como para diestros. Entre ambos micos habrá una distancia mínima de 10 cm.

Una vez fijados los seis micos cada jugador lanzaría dos bolas, una al mico 1 y otra al mico 2. La bajada se haría una bola a cuatrear y otra a pasabolos (a pie quieto). La de cuatrear siempre alternado las calles laterales y la de pasabolos al centro. Luego, sucesivamente, al mico 3  y al mico 4,…Para la jugada de pasabolos, cada bolo que entrase directamente al fondo de la bolera sin tocar en los laterales valdría 2 bolos y el resto 1 bolo. Esta jugada no debe asustar a nadie porque, en una bolera de cemento pulido, llevar los bolos al fondo de la pista no es cuestión de fuerza sino de precisión. Creo que incorporar esta jugada es importante porque busca recuperar la estética del juego y una manera de jugar de nuestros abuelos que nunca deberíamos haber perdido. Incomprensiblemente, nos olvidamos de ella cuando surgió el Pasabolo Tablón, una modalidad de juego derivada precisamente de nuestra manera antigua de jugar. 

Una vez lanzadas esas 12 bolas se eliminarían el 50% de los jugadores. Si hubiera algunos empatados que excedieran de ese 50% pasarían la ronda para evitar pérdidas de tiempo en el desempate.

Los bolos, por supuesto, se irían acumulando. Una segunda ronda con las mismas características (lanzamiento de tres bolos,…) eliminaría otro 50% de los participantes y una tercera ronda determinaría el vencedor de manera que, al final, el ganador hubiera tirado un total de 36 bolas en lugar de las 80 actuales lanzando (subiendo) 18 bolas a micos distintos y birlando (bajando) 9 bolas a cuatrear (a cureñas alternas de mano y pulgar) y 9 bolas a pasabolos (cureña del centro).

4.- El campeonato debería ser transversal en cuanto a la participación pero con categorías diferenciadas: Absoluta (10m.), Mujeres (8m.), Veteranos (9m.) y Menores de 15 años (9m.)

5. – Desarrollar el campeonato siempre en una bolera de las Merindades o muy cercana a ellas y en una fecha señalada. Se podría hacer también en las zonas de emigración a donde han llegado nuestros bolos (Bilbao, Vitoria, Burgos o Madrid) pero creo que no es lo más conveniente porque no debemos limitarnos solo a jugar a los bolos, debemos también captar público, crear escuela,... y si no se recupera este juego en sus zonas de origen, a la larga desaparecerá. 

6.- Aparte de los premios a los vencedores es importante sortear premios entre todos los participantes. 

Con estas modificaciones creo que se haría un campeonato más divertido, justo y espectacular que a la larga contribuiría a recuperar la afición perdida. 

Óscar Ruiz, agosto 2015.