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Tres preguntas, tres respuestas y tres conclusiones

publicado a la‎(s)‎ 4 jul. 2017 7:40 por Óscar Ruiz   [ actualizado el 5 jul. 2017 2:18 ]
A uno le gusta un peso determinado, a otro una agarradera especial, etc. Esta sofisticación creo que es un error para un juego rural que siempre fue colectivo. Si queremos que los bolos tengan futuro como deporte, en mi opinión, se debería volver a recuperar la esencia de lo que siempre fue el juego y hacerlo lo más igualitario posible. Así, los jóvenes volverían a acercarse a un juego del que, en muchos sitios, se les expulsó.

1.- ¿Es difícil comprar una buena bola?: Sí, es muy difícil. Bueno, pues entonces será mejor abandonar las bolas privadas y que algún experto nos provea de bolas públicas y las mantenga.

2.- ¿Es sano y justo tirar con bolas pesadas de 7 kg.?: No, no es sano y hay muchos jugadores lesionados, con problemas de espalda. Tampoco es justo porque da ventaja a una minoría. Bien, pues entonces limitaremos el peso a un máximo de 5,5 kg. que es un peso muy manejable para la inmensa mayoría de los jugadores.

3.- ¿Es más atractivo tirar con bolas grandes?: No, es más bonito y espectacular tirar con bolas pequeñas. Bueno, pues entonces volveremos a limitar el diámetro a 25 cm. como jugaban nuestros abuelos.

Con estos tres cambios, los bolos entrarían nuevamente en la senda de la recuperación. Afortunadamente, algunos pueblos de las Merindades ya los están aplicando y es muy significativo ver cómo aumenta el público y los jugadores mientras que en los campeonatos oficiales, sin embargo, decae. Por ejemplo, en el día de 
ayer, domingo 2 de julio, todo un Campeonato de España de Bolos Tres Tablones, Individual de 1ª Categoría, se celebró en Quincoces de Yuso (Valle de Losa) en el cual participé. A pesar de que tiraban excelentes jugadores con sofisticadas bolas privadas, casi había menos gente viéndolo que en el concurso de bolos de Castrillo de Bezana, un pequeño pueblecillo del Valle de Valdebezana, en el que estuve el sábado y en el que todos tirábamos con bolas colectivas y pequeñas. 

Lo cierto es que esta apatía que se ve en los campeonatos oficiales no solo tiene que ver con los tres puntos analizados sino con la monotonía del formato. Los bolos son muy divertidos pero si yo, que me encantan los bolos, me aburro que no le pasará al público. En mi opinión habría que hacer cambios radicales y ayer, en Quincoces, puse en práctica, para dar ejemplo, una de esas modificaciones que propongo: tiré con dos bolas de 25cm. de diámetro y poco más de 5 kg. de peso ante el estupor de la mayoría de los presentes. La diferencia y dificultad era tan evidente que pensaba que me iban a eliminar a la primera. No fue así y quedé entre los ocho primeros, clasificándome para el Torneo de Maestros. El fuerte apretón de manos que me dio un anciano, no lo olvidaré...

Óscar Ruiz, julio 2017.