SILANES

APROXIMACIÓN ANTROPOLÓGICA AL JUEGO DE BOLOS EN SILANES (BURGOS).

    Nombre del pueblo: Silanes.        Ayuntamiento: Miraveche.        Comarca: La Bureba.

    Personas entrevistada: Julián Ruiz García.        Año de nacimiento: 1933.

    Personas que hacen la entrevista: Marimar Ruiz y Óscar Ruiz.

    Silanes es un recóndito pueblo, de gran encanto, que se encuentra entre la Bureba y los montes Obarenes.

    ¿Qué tipo de juego de bolos se practicaba en su pueblo? En Silanes jugábamos tanto a los bolos como al pasabolo en un solo tablón. Los solteros o jóvenes, siempre queríamos jugar a pasabolo mientra que los mayores a bolos. Sólo se plantaban tres bolos y el mico en una única tabla y en ella se jugaba indistintamente a bolos y pasabolo dependiendo de a quien le tocara plantar. Se echaba a suertes y el que plantaba ponía las reglas. 

 
En el pueblo éramos pocos vecinos, unos veinticuatro,  y de los que estaban casados había muchos que ya no jugaban; por lo tanto, se solía jugar más al pasabolo que era lo que más gustaba a los jóvenes.

    Se jugaba siempre que el tiempo y el trabajo lo permitía pero al ser el terreno de tierra, en los meses de noviembre a febrero, solía estar la bolera llena de barro y, por lo tanto, no se jugaba. A veces, si no había llovido mucho ese mes, se empezaba a jugar hacia el mes de marzo y, si había charcos, se tapaban con paja.

    Tirábamos siempre desde un sitio fijo llamado carbonera que era una especie de agujero o  piedra amplia, no tan estrecha como los cases actuales, que te permitía “robar” algo con el pié  a la hora de tirar. La distancia también era menor que la actual reglamentaria; aproximadamente tirábamos desde unos nueve metros. En cualquier caso se tiraba siempre recto a los bolos tanto para arriba como para abajo.  La tabla de Silanes era de madera de haya porque en los montes Obarenes, en donde se halla ubicado mi pueblo, abunda este árbol.

    De la misma manera que se jugaba en Silanes, es decir a los bolos y al pasabolo en el mismo tablón, se jugaba  en Cascajares, Busto de Bureba, Quintanavide , Navas de Bureba, Miraveche, etc..No llegué a jugar en Villanueva ni en Ventosa ni en Santa María pero me constaba que también se jugaba en estos pueblos.

    En Cubo de Bureba, actualmente,  hay tres  chapas en lugar de las tablas puestas a raíz de las subvenciones que se dieron, en el último cuarto del siglo XX a muchos pueblos de la Bureba,  para  arreglar sus boleras  y adecuarlas a los reglamentos modernos. Curiosamente en la mayoría de los pueblos subvencionados colocaron boleras de pasabolo con las reglas modernas, cuando en prácticamente todos se había jugado tanto a bolos como a pasabolo.

    En Silanes siempre hubo una sola  tabla, aunque en los últimos años se plantaban otros seis bolos en la tierra, tres a cada lado,  porque algunos decían que en la zona de Tobalina se jugaba así. Los bolos se ponían con arcilla y eran más bajos que los actuales y de acebo, madera muy resistente que no se solía  romper,  aunque bien es cierto que, con el mucho uso, los bolos se desgastaban. Sé que en otros pueblos vecinos los hacían de olmo y de espino, entre otros materiales.

    Hoy en día y, prácticamente desde 1955, ya no se juega y la bolera no existe. La bolera estaba ubicaba en el barrio de arriba y sólo había una en el pueblo. Los niños, por nuestra parte, nos hacíamos nuestras propias boleras; cogíamos, por ejemplo, una tabla e improvisábamos una bolera en un camino, en una era, huerta, etc...

    En Silanes no había cantina y lo que se jugaban eran meriendas: huevos cocidos, cajas de galletas, etc… y para comerlos allí mismo. Rara vez, y por Santa Águeda, se podían apostar un cordero.  Había desafíos importantes y muy disputados entre solteros y casados pero nunca llegaron a jugarse dinero; tampoco se  apostaban cuartillos y no era de hecho una práctica habitual en la Bureba. En Miraveche que tenían cantina, te exigían, eso sí,  que sacaras bebida cada vez que ibas a jugar.  En el pueblo de mi mujer, La Aldea del Portillo aparte de la bolera del ayuntamiento mi suegro que tenía una cantina  hizo una bolera en una era y, lógicamente, los jugadores sacaban bebida cada vez que  querían jugar.

    En Zangandez,  la Molina , Barcina de los Montes, Quintanavide, Cubilla, Obarenes, etc… se jugaba al igual que en Silanes tanto al pasabolo como a los bolos en una sola tabla aunque con el tiempo en casi todos los pueblos pusieron chapas. En el vecino pueblo de Miraveche hay actualmente una sola bolera de tres chapas metálicas, fruto de las subvenciones comentadas. En este pueblo recuerda que en su día había dos boleras, una de la cantina, pero actualmente tampoco juega nadie.

    Se jugaba más por la parte de la Sierra que por Miraveche y Cascajares. En Ranera se jugaba y en Frías, en el interior del mismo castillo he conocido tres boleras; incluso debajo de las casa colgadas hicieron una.

    Actualmente en la Bureba tanto los bolos como el pasabolo están prácticamente perdidos.

    Como he comentado, los solteros queríamos jugar al pasabolo y solíamos ganar aprovechando nuestra fuerza, pero, cuando jugábamos a bolos, eran los casados los que nos ganaban. Yo jugaba fundamentalmente a pasabolo y se me daba bastante bien y había pocos que me ganasen; sin embargo a bolos  fallaba bastante.

    El mejor jugador de mi pueblo era Leónides, siete años mayor que yo. Fue campeón de España.

    Jesús de Miranda de Ebro, que le llamaban el Chelis y cuyos padres también eran de Silanes, también fue campeón de España.

 A Pasabolo había, asimismo, muy buenos jugadores como el mismo  Leónides y solíamos jugar  contra los de Cubilla, pueblo con el que nos llevábamos casi como parientes cercanos. De este pueblo había dos hermanos que eran muy buenos jugadores que se llamaban los Piratas.

    Como he comentado, al que le tocaba por suerte plantar escogía el juego que quería y la puntuación que le daba a los bolos. Cuando se jugaba a pasabolo teníamos nuestras propias reglas y peculiaridades; por ejemplo, al bolo que al ser derribado, salía a un camino que había a la derecha de la bolera,  le dábamos el doble de valor que si fuera recto.  El bolo que diera a la viga al vuelo valía normalmente cincuenta. La puntuación dependía de si daba el bolo a la viga, de si la sobrepasaba o de si pasaba de una raya que se hacía delante de la viga (siempre debía de pasar de esa raya para que el bolo tuviera alguna validez).Si el bolo pasaba por encima de la viga, valía normalmente el doble. Cada bolo que pegaba en la viga valía diez, si derribabas tres bolos pero sólo una daba en la viga valía trece, si derribabas dos y sólo uno daba en la viga valía doce etc...

    ¿Se sigue jugando? Si ya no se practica ¿en qué año aproximadamente dejó de practicarse y por qué? Desde 1955,  más o menos, ni se juega ni se ha vuelto a jugar por falta de jugadores debido a la emigración hacia las grandes ciudades.

    ¿Cuándo se empezó a jugar a los bolos en su pueblo? Desde siempre, en los años 60, etc… Yo nací en 1933 y siempre recuerdo haber jugado a los bolos y oír a los más mayores hablar de bolos.

    ¿Cuál de estos términos se empleaba antiguamente en su pueblo? ¿Cuáles no? ¿Cuál de estos términos, aunque ya los conoce, se han empezado a emplear más tardíamente?

    Mico (bolo pequeño y ancho que vale cuatro bolos). Siempre.

    Cuatro (mico). En mi pueblo este término no se utilizaba. Lo he conocido más tarde.

    Mano, Sobre (pulgar), Pulgar, Taco (lugares habituales: mano, centro y pulgar, donde se planta el mico). No se utilizaba y los he conocido tardíamente. Hay que tener en cuenta que antes no había sitios fijos para plantar el mico y lo habitual era tirar a darle con los bolos.

    Bola trabajada (bola con efecto), Bola colgada, agarrada o enganchada (bola que se eleva más de lo habitual por soltarla mal). En mi pueblo estos términos no se utilizaban. Los he conocido más tarde.

    Bola blanca (bola que no da ni un bolo). Siempre.

    Cureña (tablón de madera). No se utilizaba. Lo he conocido en Madrid. Nosotros utilizábamos el nombre de tabla o tablón.

    Tablón (cureña). Siempre.

    Cas (lugar desde donde se tira la bola y lugar donde también se plantan los bolos). Nosotros llamábamos cas al sitio donde se plantaban los bolos, y  de donde se tiraba no lo llamábamos cas sino carbonera.

    Llave (orificios por donde se agarra la bola). Siempre.

    Agarradera (llave). Siempre.

    Ren (borde de la cureña). No se utilizaba. No lo conozco.

    Birlar (tirar para abajo), Cornear (tras lanzar la bola, derribar con un bolo otro de otra cureña), Tirar a calva (dar el mico al aire, con la bola), Calle (cada una de las tres partes en que se divide longitudinalmente el juego: mano, centro y pulgar). Estos términos no se utilizaban. Los he conocido en Madrid.

    Morra (cuando no pasa la bola en su primer bote del comienzo reglamentario de la cureña). Siempre, aunque nosotros  llamábamos morra,  tanto a la bola que no pegaba ningún bolo como a la bola que no sobrepasaba el mico; aunque la bola pegase delante de la tabla valían los bolos derribados con tal que sobrepasase el mico, algo que hoy sería considerado morra. A veces, jugando al pasabolo, se ponía una raya y la bola que no pasase de ella era morra.

    Mocha (bola que no llega a la viga), cucar, calva. No se empleaban estos términos ni se jugaba a calva.

    Viga (madero que se ponía al final del juego para que sirviera de freno a las bolas). Siempre.

     ¿Conoce algún término bolístico más? Especifíquelo. Carbonera. El sito desde donde se lanzaba la bola tanto para los bolos como para el pasabolo.

    ¿Había más de una bolera en su pueblo? ¿Dónde estaban las boleras?, ¿Cuántas hay hoy? Sólo una y de un solo tablón, en la parte norte del pueblo (el Pisón). Hoy no hay ninguna, sólo queda el solar que se lo reparten entre  dos vecinos.

    ¿Quién hacía las bolas? ¿De qué madera se hacían? ¿Y los bolos? En Silanes nadie vendía bolas pero sí que se hacían las suyas propias Julián, Satur y el tío Ángel. El que quería comprar una bola se la pedía a Amalio, que era labrador de Navas de Bureba y se dedicaba al trato de ganado.

    Los bolas se hacía de nogal y los bolos, como ya he dicho, de acebo y muy pesados.

     ¿Qué diferencia hay entre los materiales antiguos y los actuales? Las bolas ¿eran más grandes o más pequeñas?  Había muchos tamaños, por lo general más pequeñas. Además tirábamos en muchas ocasiones “medias bolas” es decir bolas que se les rompía la agarradera y a las que les hacías otra agarradera al lado.

    ¿En qué época del año se practicaba?: Todo el año, sólo los domingos después de misa,  sólo en verano, a partir de la primavera, etc.… ¿Estaba prohibido jugarlo en alguna época del año? Se jugaba los domingos y sólo en primavera y otoño porque en invierno, incluso el día de la fiesta de San Román el 18 de noviembre, solía estar la bolera  llena de agua.  En verano para San Pedro, y con motivo de la trilla, ya no se jugaba. En definitiva, no estaba prohibido pero el mal tiempo de invierno y el trabajo del campo en verano lo impedían. A veces si había suerte se podía jugar incluso en marzo. Para los charcos de la carbonera se ponía paja y los días festivos, los que se presentaban a limpiar la bolera eran los que adquirían el derecho a jugar primero en ella.

    ¿Cuál era la manera más habitual de jugar antiguamente? Desafíos en cuadrillas de cuatro, de dos, campeonatos, etc... Desafíos entre casados y solteros, en Santa Águeda. Los jóvenes queríamos jugar al pasabolo pero  los casados a los bolos donde siempre nos ganaban.

    ¿Qué se apostaban en los desafíos y cual era la manera de retar? Huevos cocidos, galletas, etc… Corderos, en pocas ocasiones por Santa Águeda pero nunca cuartillos ni dinero.

    ¿Cómo se llamaban los mejores jugadores de su pueblo?

Amón Tamayo y Fausto entre los más antiguos que recuerdo.

Macario Ruiz, Constantino Ruiz del tiempo de mis padres.

Ramón Tamayo, Saturnino Tamayo, Leónides,  Modesto y Miguel.

Del pueblo de mi mujer, La Aldea de Portillo, Filo era muy bueno.

    ¿Cuál fue el mejor jugador que recuerda haber conocido de su pueblo o fuera de él? Leónides.

    ¿Recuerda alguna anécdota importante? En el pueblo de Villanueva de Teba cuando la bola derribaba el primer bolo y el último bolo y dejaba de pie el del centro, valía once bolos.

    ¿Cuándo empezaban a dejar a los jóvenes jugar en las partidas de los mayores? Cuando llegaban desde el cas, cuando hacían la mili, etc.… No había una fecha especial. Un joven entraba a jugar con los mayores cuando por merecimientos propios se hacía digno de ello.

    ¿Arrendaba la taberna la bolera? ¿En qué consistía el arriendo?

En Silanes no había taberna pero en otros pueblos si la bolera era del pueblo y había más de una taberna, se repartían a tiempos iguales el uso de dicha bolera por parte de todas las tabernas. También el cantinero podía decidir abrir su propia bolera; por ejemplo, en el pueblo de mi mujer, La Aldea del Portillo, había una bolera del pueblo que estaba al lado de la carretera que baja hacia Frías, y mi suegro abrió una cantina y puso otra bolera. En esta bolera nunca se apostaban dinero sino meriendas.

 En Zangández se siguió jugando a los bolos más tiempo pero en  la Aldea no se ha vuelto a jugar después de que yo me casara en 1957.

    ¿Cuándo empezaron a jugarse campeonatos en su pueblo? Desde siempre, años 50, años 60, etc… En mi pueblo no llegaron a hacerse campeonatos y no se hacían tampoco en los de alrededor en los años cincuenta, aunque posteriormente sí se empezaron a hacer campeonatos sobre todo de bolos, más que de pasabolo, en los pueblos vecinos.

    ¿Quiénes jugaban antes y quiénes lo hacen hoy en día? Hombres, mujeres, niños. Antes sólo jugaban los hombre y los niños, y ahora prácticamente nadie, ni en mi pueblo ni en la Bureba en general.

    ¿Cuál ha sido en su opinión la época de más esplendor de los bolos?, ¿En qué épocas ha estado en decadencia y cuál cree que haya sido su causa? Entre las décadas de los cuarenta y sesenta se jugaba mucho y fue decayendo por la emigración. Al no mantenerse la tradición, a la siguiente generación, poco a poco se fue perdiendo.  Yo mismo  me fui del pueblo y empecé a jugar en la bolera de Madrid en el año 1976 y allí coincidí con muy buenos jugadores oriundos de las Merindades, Laureano Gallo, Isidro, Cecilio, Antonio, José Sedano, José Vélez,…que ganaron entre todos, por parejas o individuales, varios campeonatos de España en la década de los setenta y ochenta.