Como deporte, solo está fijada oficialmente la distancia de diez metros, porque cuando se hizo el reglamento de Bolos Tres Tablones no se prestó especial atención a las mujeres, a los niños o a los ancianos.
No obstante, aquí os indico las categorías y distancias mínimas de lanzamiento que considero oportunas. Estas distancias están muy meditadas y son fruto de la experiencia de varios años enseñando a niños, mujeres... En mi opinión, si se controla el peso máximo de las bolas y se emplean bolas colectivas, todo será más justo y equilibrado. La distancia se mide desde el cas al primer bolo.
Absoluta: 10 m (mayores de 75 años: 9 m).
Femenina: 8 m (mayores de 65 años: 7 m).
Infantil (13-14 años): 8 m.
Alevín (11-12 años): 7 m.
Benjamín (9-10 años): 6 m.
Prebenjamín (hasta 8 años): 5 m.
Se podrían establecer más categorías como cadete (15-16 años) o juvenil (17-18 años), pero creo que es bueno que, a partir de esas edades, se midan con los adultos en la categoría absoluta.
Para las categorías infantiles se debería tomar como referencia, al igual que en la escuela, la edad que el niño tendría a 31 de diciembre del año en curso. Dicha edad coincide, aproximadamente, con las siguientes edades: infantil (13-14 años), alevín (11-12 años), benjamín (9-10 años) y prebenjamín (hasta 8 años incluidos).
En los niños y jóvenes, como están en etapa de desarrollo y crecimiento físico, hay que tener mucho cuidado con el peso de las bolas. Debe predominar más la técnica que la fuerza, tirando con una bola que realmente puedan manejar con facilidad, porque se desarrolla mejor el estilo y la puntería.
La categoría prebenjamín está pensada para los niños y niñas que tienen 7 u 8 años. Si tiran con la bola adecuada y coordinan bien, llegarán sin problemas. En muchas ocasiones no llegan por culpa de los padres, que se obsesionan con el uso de bolas pesadas —error habitual que perjudica gravemente la técnica—. En esta categoría, también hay que dejar tirar a los más pequeños (niños de 3, 4, 5 o 6 años) porque les hace ilusión y se estará sembrando para el futuro. La mayoría no llegará desde esa distancia, por lo que podrán tirar desde donde quieran con tal de que se diviertan. Lógicamente, no optarán al premio final, pero podrán participar y disfrutar del juego. Al concluir, recibirán un obsequio colectivo, al igual que el resto de los participantes.
Óscar Ruiz, junio de 2016.