Los bolos y el arte de la pintura
Los bolos y el arte de la pintura
Así como la literatura o los documentos históricos nos hablan reiteradamente de los bolos en los siglos XVI y XVII —incluso tenemos un documento navarro de 1384—, no podemos decir lo mismo de la pintura en nuestro país.
Curiosamente, en los Países Bajos hay artistas como David Teniers o Jan Steen que, ya en el siglo XVII, pintan escenas de juegos de bolos. Esta ausencia de ejemplos pictóricos en España tiene su explicación lógica: allí la burguesía encargaba cuadros con motivos costumbristas mientras que aquí, ante la escasez de esa clase social, el mecenazgo estaba en manos de la aristocracia y de la Iglesia, que encomendaban principalmente temas mitológicos o religiosos.
Salvo alguna excepción, no será hasta la pintura costumbrista del siglo XIX y principios del XX cuando aparezcan en España obras como Juego de bolos en Rubena (Burgos), de Julio del Val; obra que ni siquiera una institución tan respetable como el Museo del Prado tenía bien catalogada hasta nuestra reciente advertencia. Esto es indicativo del desconocimiento de los bolos y de su diversidad entre nuestras élites culturales.
Óscar Ruiz, enero de 2021