APROXIMACIÓN ANTROPOLÓGICA AL JUEGO DE BOLOS EN LA COMARCA DEL EBRO (BURGOS)

En la Comarca del Ebro (mapa), situada al sureste de las Merindades, se ha jugado tradicionalmente a Bolos Tres Tablones en pueblos como Bozoó, Villanueva Soportilla, Montañana, Orón,... (ver imágenes de boleras). Miranda de Ebro, asimismo, como importante núcleo de población recibió numerosos inmigrantes que contribuyeron al esplendor de sus boleras de Tres Tablones como Ence o Aquende.

Os transcribo la información publicada por Ángel Melgosa Salazar en septiembre de 2020:

"LA DESAPARICIÓN DEL JUEGO DE BOLOS (TRES TABLONES) EN MIRANDA.

Allá por el año 1973 se construyó la primera bolera en Miranda. El lugar elegido fue una finca sin tratar en la calle Eras de San Juan con esquina de calle San Lázaro. Los artífices de dicha bolera fueron José Luis Melgosa y el cura de Santa María, Ángel Villasante. Fueron muchos los partícipes ese primer año y sobre todo, eran de los pueblos cercanos como el Valle de Tobalina, Valle de Losa, o de Valdegovía, hombres asentados ya en Miranda, los que disfrutaron de aquel juego para ellos nada desconocido. En mi barrio donde se construyó aquella bolera, fuimos muchos los niños y adolescentes los que nos aficionamos a jugar y, en la segunda mitad de la década de los años setenta del pasado de siglo, tuvo un gran auge. En el verano de 1974 se construyó la bolera que hoy conocemos ( Bolera Municipal de Aquende) que, lamentablemente, hace ya un tiempo está medio abandonada. Quedó inaugurada con el I Campeonato Virgen de Altamira, en el mes de septiembre y al siguiente año se celebró el Campeonato Nacional de primera categoría, siendo vencedor, Ignacio Molinuevo, de la bolera de Fefasa. Esta bolera se construyó ese mismo año por miembros de la de Aquende, y de seguido, otros miembros de Aquende y también trabajadores de Reposa, hicieron lo propio que habían hecho los de Fefasa, también trabajadores de dicha empresa. Pero el caso es que, durante esos años finales de los setenta, fuimos muchos los niños y chavales que jugamos a los bolos, al fútbol, haciendo carrozas, eran años de ignorancia, de ingenio, en nuestro barrio, el barrio de Las tres calles. Durante la siguiente década se mantuvo bastante la afición, pero a partir de aquí, fue decayendo hasta convertirse en un mero recuerdo en la retina de quienes lo practicamos. Aunque una vez más, otro asunto que salió de nuestro barrio, pero, no prosperó. En la imagen un servidor tirando en el Campeonato de la Virgen de Altamira, septiembre de 1977. Bolera de Aquende".

Ángel tirando a la "mano" en la bolera de Aquende de Miranda de Ebro, en el año 1977. Fuente gráfica: Ángel Melgosa Salazar.

El juego de bolos es una manifestación cultural de carácter etnológico relevante que se practicaba como una vivencia colectiva, con un indudable efecto regenerador y social. Afortunadamente, aún en varios pueblos de las Merindades (Burgos) se sigue manteniendo (Mapa con boleras en Las Merindades y Fotografías antiguas y modernas).

Los ancestrales bolos están interiorizados como parte de nuestra identidad, como testimonio de una práctica inmemorial en la que se fomenta la destreza, la fuerza y la precisión. Son, por lo tanto Cultura que debemos proteger, al igual que hacemos con las cuevas, las iglesias románicas o la naturaleza por lo que hemos propuesto a la Junta de Castilla y León su declaración como Bien de Interés Cultural de Carácter Inmaterial. La UNESCO urge a los países a proteger los deportes tradicionales y recomienda la promoción de los mismos en la escuela primaria y secundaria, muy especialmente en el área de educación física.

Cualquiera con un mínimo de sensibilidad cultural puede iniciarse en la recuperación del juego de bolos en su pueblo de las Merindades, intentando rescatar lo mejor del pasado y proyectarlo en el siglo XXI. Sin embargo, Las Merindades sufren, como tantas comarcas, un lamentable proceso de aculturación y están necesitadas de iniciativas ilusionantes que aglutinen a ayuntamientos, juntas vecinales, asociaciones de padres y madres, claustros de profesores,… Las Escuelas de Bolos en los Centros de Enseñanza de las Merindades son necesarias, indispensables,...

Tal vez tú no sepas jugar a los bolos pero tienes un abuelo o conoces a un señor mayor que ha sido un gran aficionado. Si es así, los datos que puedas recabar nos interesan y, si nos los envías, iremos activando poco a poco cada pueblo de nuestro mapa etnográfico e incorporaremos tu información a nuestra pequeña biblioteca antropológica.

Lo ideal es grabar a esas personas pero, en caso de no poder hacerlo, es importante al menos, fijar por escrito los recuerdos de esos jugadores de bolos veteranos ya que tienen un valor antropológico incuestionable. Si puedes conseguir fuentes gráficas (fotos, vídeos,…) las incorporaremos a nuestro archivo fotográfico.

Es importante que los datos provengan de diversas generaciones, pero son fundamentales los datos de personas mayores, lo más ancianas posible, con el objeto de contrastar el pasado con el presente, y a la vez preservar la memoria de nuestra cultura que, por no ser escrita, corre el riesgo de perderse para siempre.

Más abajo iremos activando la información que vayamos recibiendo, gracias a tu colaboración, de cada uno de estos pueblos:

Ajarte, Altable, Ameyugo, Añastro, Araico, Arana, Armentia, Arrieta, Ayuelas, Ascarza, Bardauri, Bayas, Bozoó, Bugedo, Burgueta, Condado de Treviño, Dordóniz, Encío, Grandival, Guinicio, Herrera, Ircio, La Puebla de Arganzón, Marauri, Meana, Mesanza, Miranda de Ebro, Montañana, Moraza, Moriana, Moscardor de Treviño, Muergas, Obarenes, Obécuri, Ochate, Ocilla y Ladrera, Ogueta, Orón, Ozana, Pancorbo, Pangua, Páriza, Pedruzo, Portilla, Sajuela, Samiano, San Martín de Galvarín, San Martín de Zar, San Miguel del Monte, Santa Gadea del Cid, Saraso, Sáseta, Suzana, Ternero, Torre, Uzquiano, Valluércanes, Valverde de Miranda y Villanueva Soportilla.